Publicidad
Bmw






Publicidad




Historias de 100 años (89): El día que «El Mago» Gaspar Rubio jugó con el Mallorca

Gaspar Rubio en 1940.

Por Xesc Ramis

Todos recordamos la historia de Alfredo Di Stefano vistiendo la camiseta del Mallorca la noche del 14 de agosto de 1959 cuando se inauguró la iluminación artificial del Luis Sitjar. Pues bien, esa no fue, ni mucho menos, la primera vez que una figura del fútbol nacional vistió la camiseta bermellona en partido amistoso.

Vamos a retrotraernos algo más de 18 años, a junio de 1941. Para finalizar la temporada 1940/41, en la que no había podido conseguir el Campeonato de Mallorca debido a la supremacía del Constancia de Inca en los primeros años de la década de los 40, el Mallorca programó dos amistosos contra el U.D. Levante-Gimnástico a disputar en el campo de Buenos Aires los días 28 y 29. El Levante, esa temporada, se había quedado a un punto de ascender a Primera División. La gran figura que traían los granotas a Palma era el delantero valenciano Gaspar Rubio, que iba a iniciar su tercera etapa en el club valenciano tras haber jugado en el Real Murcia en esa temporada.

Gaspar Rubio Meliá (Serra, Valencia, 14 de diciembre de 1908 – Ciudad de México, 3 de enero de 1983) fue un mítico delantero español, cuatro veces internacional absoluto (marcando 9 goles en esos partidos) que había iniciado su trayectoria en el fútbol profesional en el Levante y al que había llegado su punto álgido tras su fichaje por el Real Madrid en la temporada 1928/29, momento en el que llegó a la internacionalidad, a batir el récord de goles anotados por un jugador del Real Madrid y a ser considerado por la prensa internacional como el mejor jugador del momento. Desavenencias con el club blanco hicieron que se fuera a Cuba y México y, tras arreglarse con el club blanco y jugar una última temporada en el Madrid, empezó su periplo por un montón de equipos de España, destacando siempre entre ellos el Levante, en el que jugó en cuatro etapas diferentes. Era conocido como El mago Gaspar por su extraordinaria técnica y manejo del balón y también como El Rey del astrágalo por su propensión a padecer dolor en ese hueso del pie. Tras poner punto y final a su trayectoria como jugador en 1947, fue entrenador durante muchos años (de hecho ya llevaba varias temporadas como jugador/entrenador), llegando a entrenar al Atlético Baleares en la temporada 1950/51.

Pues bien, esos partidos entre el Mallorca y el Levante, levantaron gran expectación en la isla y, a pesar de que los socios (que presentaran el recibo del mes al corriente) también debían pagar una entrada de 1’50 pesetas, el campo de Buenos Aires presentó dos llenazos ambos días. El primer partido, el sábado día 28, acabó con victoria levantinista por 1-3, con dos goles de Olivares y uno de Gaspar Rubio para los visitantes y gol de Juan Leal para los mallorquinistas. Ese día los levantinistas formaron con Pérez; Pitarch, Villagrá; Dolz, Barnet, Peris; Raga, Carlos, Olivares, Gaspar Rubio y Botella. El Mallorca, por su parte, alineó a Sureda; Alzamora, Mesquida; Simonet, Albella, Parera; Oliva, Planas, Leal, Vidal y Pocoví.

Para el segundo partido se produjeron algunos cambios. Entre ellos que los jugadores del Levante Gaspar Rubio y Barnet formaron con el equipo mallorquinista. También jugaron los que eran jugadores del España de Llucmajor, el portero Juan Oliver y el defensa Damià Oliver. Por parte granota decir que, como se ha dicho, jugaron sin Gaspar Rubio y Barnet y que su portero titular se lesionó en el primer tiempo, debiendo ser sustituido por el suplente que, según la prensa, no tenía calidad para figurar en el equipo levantino. Así pues, el Mallorca formó ese segundo día con Juan Oliver; Damià Oliver, Mesquida; Simonet, Barnet, Parera; Oliva, Rubio, Leal, Vidal y Pocoví. El Levante salió con Pérez (Carmona); Pitarch, Villagrá; Pérez, Dolz, París; Raga, Carlos, Olivares, Marrero y Botella. El Mallorca de Gaspar Rubio derrotó al Levante por 7-0, anotando los tantos Leal (2), Gaspar Rubio (2), Pocoví, Oliva y Vidal.

El tercer tiempo, que antes era habitual tras los partidos amistosos con equipos peninsulares, se celebró el mismo domingo día 29 a las 21’30 horas en el local del Club Natación Palma (Aigua Dolça), espacio gentilmente cedido por dicho Club, con una verbena en honor a los jugadores del Levante, al que se unieron los socios y familiares del Mallorca.

Publicidad

Los comentarios están cerrados.