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Orígenes del fútbol balear: el ambicioso plan de Revuelta (10)

Imagen del antiguo Teatro Lírico, con el Café Lírico abajo (FOTOS ANTIGUAS DE MALLORCA FACEBOOK).

La primera experiencia llevada a cabo por el España el uno de enero de 1903 resultó un éxito sin precedentes. Importantes miembros de la sociedad mallorquina, como los Condes de Montenegro, de Armenteros y Esteve de Bonana, asistieron al partido inaugural ante la selección de jugadores catalanes llamada el Barcelonés en el improvisado palco de autoridades del velódromo de Son Españolet, engalanado para la ocasión con toda suerte de banderas y gallardetes. José Oliver Bauzá, que acababa de volver de Filipinas junto a su familia, quería presentarse a lo grande ante sus paisanos, tras haber pasado muchísimos años en Barcelona, y sin duda lo había conseguido. A sus 37 años, dotado de una posición económica envidiable, Oliver Bauzá fue inmediatamente elegido vicepresidente del Círculo Mallorquín, y uno de sus primeros proyectos fue ponerse al frente de una comisión encargada de recibir al año siguiente, en 1904, al propio monarca Alfonso XIII.

Tras ser invitados por el propio Oliver Bauzá a visitar las cuevas del Drac, los jugadores catalanes se prepararon para jugar su segundo partido, que debía enfrentarlos el domingo día 4 de enero a una selección de marineros ingleses. Sin embargo el barco británico zarpó antes de hora y volvieron a ser los propios jugadores del España los que les hicieron frente. Perdieron de nuevo, en esta ocasión por 9-5, en un partido en el que, según subraya la edición de «La Almudaina» del cinco de enero de 1903, destacó la asistencia de «muchas señoritas de la distinguida sociedad palmesana. Algunas de estas ocuparon el sitio destinado a la presidencia».

El viernes 8, tras disputar un tercer partido, que ganaron 6-4, zarparon de regreso a Barcelona los jugadores catalanes a bordo del vapor «Bellver» Mientras, el día anterior, la Junta Directiva del Círculo Ciclista, entidad propietaria del velódromo de Son Espanyolet, aprobó por unanimidad que el España Football Club, así como sus socios, se integraran de pleno derecho en el organigrama de la sociedad, pasando a ser una sección de la misma.

«El football se impone. Al entusiasmo que despertó el ciclismo, hoy algo decaído, ha sucedido el de este nuevo deporte, que toma rápido incremento entre nuestros aporten». Así de contundente era La Almudaina en su edición de enero, que refleja también la alineación del último partido ante el Barcelonés. Gaspar Moner volvió a alinearse con el España, pero en esta ocasión en su posición natural, la de delantero.

Pero mientras tanto, en la tarde del 4 de enero de 1903, se produjo en el Café Lírico una importante reunión organizada por Adolfo Revuelta. Revuelta tenía en mente crear de inmediato un segundo equipo de fútbol llamado Palmesano, pero sus intenciones iban mucho más allá que convertirlo en el competidor del España. Revuelta, el más listo de la clase, pensaba a lo grande.

El año anterior, en Madrid, se había celebrado el primer campeonato de fútbol a nivel nacional, la Copa de la Coronación, organizada por el Madrid CF con motivo de la mayoría de edad del rey Alfonso XIII. El torneo lo ganó el Vizcaya, que se impuso en la final, disputada en el hipódromo de la Castellana de Madrid, situado en el espacio que actualmente ocupan los Nuevos Ministerios, al Barcelona por 2-1. Había nacido la Copa de España, el más antiguo de los torneos de fútbol nacionales, y a eso aspiraba Revuelta con el Palmesano porque para la edición de 1903 se había abierto la posibilidad de que participara un equipo por provincia. El profesor de Gimnasia del Instituto Balear quería que se privilegio fuera para el Palmesano.

Como podemos ver en la edición de «La Almudaina» del cinco de enero de 1903, Adolfo Revuelta tenía todos los detalles bien estudiados. La idea era ofrecer la presidencia honoraria al propio rey Alfonso XIII, y así como al alcalde de Palma, que en aquella época era Antoni Rosselló. El equipo iba a vestir con los colores de la bandera mallorquina:  boina azul, camisola amarilla, pantalón bombacho blanco y cinturón y medias azules, y los socios no podrán ser menores de 20 años. El objetivo, además, está claro: «piensan ejercitarse estos meses con objeto de concurrir al Campeonato Español, que ha de celebrarse en Madrid la próxima primavera y para el cual ha ofrecido SM el Rey una copa de honor como premio al equipo que resulte victorioso».

Si Revuelta hubiera logrado su propósito habría modificado para siempre la historia del fútbol balear porque habría conseguido que uno de nuestros equipos disputara una competición oficial en el año 1903. Deberían pasar 26 más, hasta 1928, fecha en la que el Alonso XIII se enfrentó al equipo cántabro del Torrelavega, en el que fue el primer partido oficial del club en la Copa de España.

El Palmesano de Revuelta no tardó en constituirse. El 17 de enero de 1903, como recoge la prensa de la época, se enfrentó al España en Son Españolet. Perdió 7-0 y el propio Revuelta jugó como defensa derecho. El resultado fue tan doloroso que allí acabó, prematuramente, el sueño del profesor de gimnasia, que a finales de ese mismo curso abandonó la isla tras haber sido trasladado a Santiago de Compostela. Sin embargo su testigo pronto lo recogieron otros. Pocos meses más tarde el Palma tomará el relevo del Palmesano pero pronto adoptará un nuevo nombre, el del más potente club de fútbol de la historia primigenia de Baleares, el de Veloz Sport.

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