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Historias de 100 años (117): Sanz, el goleador misterioso

Por Xesc Ramis

Hoy que se cumplen 75 años del primer partido oficial en el Luis Sitjar, quiero hablaros o, mejor dicho, sembrar unos cuantos interrogantes sobre el delantero Sanz, autor del primer gol en el templo mallorquinista.

En julio de 1945, pocos días después de concretarse el fichaje del entrenador Patricio Caicedo, el centro delantero del Constancia de las últimas cinco temporadas firmó por el Mallorca. Dos meses después, como ya se ha dicho, anotó el primer gol de los que se vieron nunca en el Luis Sitjar de Palma.

Su primer apellido es seguro que era Sanz y también está acreditado que era madrileño. De su nombre completo y fecha de nacimiento hay más dudas, informaciones y noticias contradictorias. Para empezar, uniendo todos los cables, tenemos una posible trayectoria deportiva que sería la siguiente:

  • Hogar Prosperidad de Madrid (xx-xx)
  • U.A. Horta (xx-32)
  • F.C. Barcelona y E.C. Granollers (32-33)
  • F.C. Barcleona, E.C. Granollers y C.F. Gavá (33-34)
  • C.F. Badalona y Real Murcia (34-35)
  • E.C. Granollers (35-39)
  • E.C. Granollers y Real Murcia (39-40)
  • C.D. Constancia (40-45)
  • R.C.D. Mallorca (45-46)
  • ….
  • F.C. Vilafranca (49-50)

Según las investigaciones de José Alberto Salas, acreditado historiador sobre los jugadores del F.C. Barcelona, su nombre era Carlos Sanz de la Huerga y habría nacido en 1909 en Madrid. Sin embargo, con ese nombre, no ha podido determinar ni una fecha de nacimiento exacta ni una de fallecimiento en el registro civil.

Y, entonces, ¿cuáles son las incongruencias? Dos, sobre todo.

La primera: en mayo de 1933, en una revista de Granollers, se publica una entrevista con él y el periodista lo bautiza como Carles Sanz i Labordeta (en catalán). Como quiera que la entrevista tiene un tono jocoso e informal, no sé si ese Labordeta es un invento del periodista en relación a algún personaje local (al que, desde luego, le gustarían mucho las mujeres). Por ejemplo, a la pregunta de si hace mucho tiempo que juega, Sanz responde que “unos veinticuatro” – y además añade que: “Pero en cambio, en la Unión Liberal bailé el otro día con una morena, que tenía unos ojos así, que eran la caraba…”-. Podemos pensar que entendió mal la pregunta y lo que le dio fue su edad aproximada (antiguamente era normal que los jugadores no dijeran su edad real).

La segunda incongruencia aparece en una relación de sancionados publicada el día 8 de marzo de 1941 en la prensa. En ella, hablando del partido Ceuta-Constancia, se decreta suspender por una semana e imponer multas de 50 pesetas a los jugadores José Luis Riera y Eduardo Sanz de la Huerga, ambos expulsados del campo por juego violento. Como vemos, la Federación Española, en una comunicación oficial lo nombra como Eduardo y no Carlos.

Sabemos gracias a Pedro García, historiador del Real Murcia, que Sanz tenía un hermano que era defensa y se llamaba Eduardo. Eduardo jugó en el Sabadell y Sant Andreu en la década de los treinta. Está claro que no es el jugador que jugaba en el Constancia esa tarde en Ceuta, entonces ¿por qué el Comité de Competición en su resolución cometió semejante error?

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