Publicidad
Huyndai
Asima
Asima

Publicidad




Asima

globalfisc


Publicidad




Orígenes del fútbol balear: el boicot del Veloz (19)

Toni Lliteras, presidente de la sección de fútbol del Veloz Sport.

Entramos en el penúltimo capítulo de la historia de la fundación del Alfonso XIII. El último lo publicaremos mañana, coincidiendo con el 105 aniversario de su nacimiento. Lo que leeréis ahora es la génesis de una historia increíble, la creación de un club de fútbol que se convertirá en el actual Real Mallorca en un espacio de tiempo inferior a un mes.

Vamos allá. Espero que os guste. Mañana, la conclusión.

Hijo de un alferez gallego de la Guardia Civil y de un ama de casa catalana, Adolfo Vázquez Humasqué nace el 12 de julio de 1887 en Vilafranca del Penedés, donde su padre presta servicio. Catalán de nacimiento, será en Galicia donde pasará junto a sus hermanos Juan y María la mayor parte de su infancia. En La Coruña conoce a Concepción Petronila, vecina de escalera e hija de Pedro Romero, con cuya familia establecerán los Vázquez Humasqué tal relación de amistad que propiciará que partan todos juntos a Madrid a principios del Siglo XX en busca de fortuna. Adolfo Vázquez se matriculará en el Instituto Agrícola y allí comenzará a labrarse una carrera que le llevará en 1912 a convertirse en director de de la Granja Escuela Práctica de Agricultura de Baleares sin haber cumplido todavía los 25 años. Antes de eso, tras haber obtenido en 1911 el título de Ingeniero Agrónomo, trabajaría durante seis meses como oficial de segunda en la Tercera Región del Servicio Agronómico, en la fría capital castellana de Soria, a cientos de kilómetros del Madrid que tanto estimaba, y en el que había aprendido a apreciar los toros y el ya consolidado deporte del football.

Adolfo Vázquez y su esposa Concepción Petronila llegaron a Palma en el vapor correo de Barcelona el 19 de abril de 1912 y no tardaron en quedar encantados con el olor a mar que tanto les recordaba su infancia en La Coruña. Adolfo Vázquez pasó pronto a formar parte de la sociedad mallorquina y estableció en la antigua sede del Círculo Mallorquín su base de operaciones. Aquí abordó por primera vez, a comienzos de 1916, al doctor Antoni Moner.

Adolfo Vázquez había quedado prendado por la personalidad de Antoni Moner cuando le vio ejercer como novillero en una becerrada benéfica que se llevó a cabo en la antigua Plaza de Toros de Palma, pero no fue hasta enero de 1916 cuando, por recomendación de Alberto Elvira, directivo del Veloz Sport, se decidió a hablar con él para ofrecerle la presidencia de la Asociación de Clubes de Football que quería crear el ingeniero agrónomo. La charla entre ambos ha quedado perfectamente documentada en el libro Año y Media de Vida Sportiva que, bajo el seudónimo de Tribolites, escribió el propio Vázquez Humasque en 1917 para dejar constancia del nacimiento del Alfonso XIII.

«Estaba en el Círculo Mallorquín; tresilleaba; atentísimo, me escuchó, y a pesar de no poseer ningún título de recomendación para que accediese a lo que yo solicitaba, por deferencia a la súplica y simpatía a la idea, aceptó mi propuesta y colaboró con todo el prestigio que rodea su figura en Palma, y toda la valía de su personalidad anímica». Antoni Moner declinó amablemente el cargo de presidente que le ofreció Vázquez Humasqué, pero sí aceptó la vicepresidencia.

Antoni Moner sólo tenía en enero de 1916 29 años, pero ya era un doctor de sumo prestigio en la isla. Nacido en La Habana en 1886, con sólo 12 años completó junto a su hermano Gaspar, de 16, un recorrido de 100 kilómetros en bicicleta en menos de 5 horas, y en 1906, mientras estudiaba medicina en Barcelona, se proclamó campeón de Cataluña de football siendo interior derecho titular del X, el equipo que posteriormente se convertiría en el actual RCD Espanyol. Tras regresar a la isla en 1909 con su título universitario bajo el brazo, colgó los borceguíes, pero cultivó su afición al ciclismo, al tiro pichón, a la colombofilia, a la caza, a la pesca y, por supuesto, a la tauromaquia, haciendo sus pinitos como novillero. Adolfo Vázquez Humasqué había tenido buen ojo. Era la persona perfecta.

Es el domingo 30 de enero de 1916 cuando se celebra la Junta General de Constitución. Diez días antes, el 20 de enero, se había publicado esta nota en la prensa, en la que se daba a conocer la existencia del nuevo organismo regulador y se pedía la colaboración de todos aquellos que estuvieran interesados. Entre y entre, Adolfo Vázquez no ha perdido el tiempo y ha entrado en conversaciones con don Andrés Jaume, propietario de un solar lindante al Oeste con el velódromo de Tirador. Su plan es construir allí el terreno de juego. Además, con la colaboración de Adolfo Elvira se pone en contacto con el FC Barcelona y compromete la celebración de un partido amistoso de su equipo reserva para el 25 de marzo con el objeto de inaugurar el nuevo campo de football, que deberá construirse en menos de dos meses. ¿Y de dónde saldrá el dinero para pagar todo eso? De las cuotas que satisfarán los socios protectores y los jugadores. Un mínimo de una peseta mensual, en el caso de los primeros, y 50 centímos y una peseta los segundos. 50 centímos los footballers de los equipos filiales.y una peseta los miembros de los equipos titulares. Hay que recordar que, según el plan original, son siete los clubes que forman parte de esta Asociación, cada uno de ellos con varios equipos.

Adolfo Vázquez Humasqué es elegido presidente; Antonio Moner, vicepresidente; el comerciante Rafael González, amigo íntimo de Adolfo Vázquez, será el secretario y, a partir de ahí, el resto de la directiva está formada por socios del Veloz Sport: Joaquín Mascaró, vicesecretario, Alberto Elvira, contador y José Fornés, tesorero.

Todo parece ir viento en popa, pero pronto surgen los primeros problemas. La directiva del Veloz Sport, presidida por Ignacio Seguí, está totalmente en contra de la decisión adoptada por algunos de sus socios de adherirse a la Asociación de Clubes, y de ese parecer es el propio presidente de la sección de football del Veloz, Antonio Lliteras. No tardan en surgir los primeros rumores que apuntan a la posibilidad de que los equipos adscritos al club ciclista causen baja en la Asociación. Pero el golpe definitivo llega el 13 de febrero, cuando en la segunda fase del Campeonato de Baleares, el X, segundo equipo del Veloz, gana contra todo pronóstico al Palmesano 2-0 en Tirador y el partido acaba como el rosario de la autora, con los jugadores y del público a mamporrazo limpio. Como consecuencia de los incidentes, el Palmesano y el Luliano se retiran del torneo, que queda herido de muerte, y además deciden formar por su cuenta una sociedad deportiva en Santa Catalina porque no quieren convivir en la Asociación Regional con el Veloz.

Dándose cuenta de que su plan había fracasado, Adolfo Vázquez Humasqué corta por la tangente y disuelve la Asociación. Sin embargo, sigue firme en su idea de dotar a Palma de un campo de football reglamentario. Sólo que ahora no será la sede de los futuros Campeonatos de Baleares, sino el hogar de un nuevo club, un club que en menos de un mes van a fundar Adolfo Vázquez Humasqué, Antoni Moner, Alberto Elvira y Rafael González, y que se va a llamar Alfonso XIII.

2 comentarios sobre Orígenes del fútbol balear: el boicot del Veloz (19)