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Historias de 100 años  

Historias de 100 años (27): Mi gol con el Mallorca

Por Xesc Ramis.

Si hay algo difícil de ver en el fútbol actual es a un jugador que se haya pasado toda su vida deportiva en el mismo club. Son los llamados “One Club Man”. Una especie en peligro de extinción. Sin embargo, hay otros jugadores que también merecen ser destacados. Su logro es tanto o más difícil que el de los anteriores. Jugadores que tan solo han disputado un partido oficial con un club y han conseguido anotar gol ese día. En los 101 años de historia del Mallorca tan solo encontramos cuatro casos. Cada historia es un mundo y en cada una hay circunstancias que merecen ser analizadas.

Antonio CARRILLO. Era un delantero centro o interior derecho que fichó el Mallorca a principios del año 1945. Estaba jugando en la Tercera División murciana y su marca goleadora en el Imperial de Murcia era de doce goles en diez partidos. Había jugado en Extremadura, en el Emeritense y el Badajoz, antes de llegar a la Región de Murcia. Llegó a jugar algún partido amistoso con el Real Murcia. A pesar de que había recorrido la península de oeste a este, la primera vez que pisó un barco fue para viajar a Mallorca. Llegó recomendado por el nuevo secretario técnico del club, Alfonso Guillamón, que había sido uno de los impulsores del fútbol en Murcia en los años 20 y 30, así como directivo del Real Murcia. Era un jugador valiente y decidido. El 21 de enero de 1945, tras unos días de aclimatación en la isla, se enfundó por primera y última vez la camiseta del Mallorca, en partido de dieciseisavos de final de Copa contra el Sevilla. Anotó el gol del empate mallorquinista en el minuto 85 de partido. Después, el entrenador Tomás Castro, dejó de contar con él, en parte debido a que el delantero centro titular hasta el momento, el mallorquín Juan Albella, se puso en racha goleadora, anotando ocho goles en doce partidos de Segunda División.

Juan BARDINA Bellera. Este delantero catalán era un verdadero trotamundos del fútbol. Tras iniciar su carrera en el Gracia y el Júpiter, había llegado a jugar en Primera División con el Sabadell, en la temporada 1946/1947. En la temporada 1949/1950 tuvo su primera experiencia en la isla, jugando en el Atlético Baleares. Tras otro periplo por la península, volvió a Mallorca para jugar en el Manacor y, nuevamente, en el club de Son Canals. En el Mallorca se alineó por única ocasión, ya cercano a la treintena, el 4 de noviembre de 1956, anotando el quinto gol bermellón en la goleada por 6-0 al Sóller. Con Juan Morro y Pedro Jofre como grandes goleadores del Mallorca esa temporada, el “zorro” Joan Quetglas no encontró más espacio para él en toda la temporada. Aún tuvo tiempo de jugar en el Soledad antes de retirarse. Una vez retirado, se quedó a vivir en la isla y trabajó en la Banca March. También ejerció como entrenador de fútbol, haciéndose cargo, entre otros equipos, de la selección Balear juvenil. Así mismo, fue Secretario del Colegio de Entrenadores.

Antonio CAZORLA Reche. Formado en la cantera del CIDE, el de Pedro Martínez (Granada), llegó al Mallorca en edad juvenil. Su debut en el primer equipo se produjo en la jornada de huelga de profesionales de 1984, en la que jugaron la mayoría de jugadores del equipo filial, donde él se desempeñaba. Ese 9 de septiembre de 1984 ocupó el lateral izquierdo de la defensa bermellona frente al Granada. La superioridad del Mallorca fue aplastante, un 5-0 que ya se reflejaba al descanso del partido, y él tuvo tiempo de sumarse al ataque para anotar el tercer gol local. No logró asentarse en el primer equipo mallorquinista, a pesar de que los aficionados pidieron que no volvieran los profesionales y jugaran siempre ellos. Después jugó en el Burgos, Imperial de Murcia, Poblense y Arenal. Tras su periplo como jugador, se sacó el título de entrenador, con el que ha entrenado al Mallorca juvenil y Mallorca B, además de otros clubes como el Atlético Baleares y al Al-Ittihad Al-Sakandary de Egipto.

FABIÁN Rivero Rodríguez. Tras destacar en el fútbol base del Puerto Cruz, recibió una oferta del Barcelona para integrar su equipo juvenil, coleccionando alguna presencia también en el primer filial blaugrana. Tras dos campañas en La Masía, quedó desligado del club azulgrana y fichó por el Mallorca. Era un delantero rápido en la definición y con un gran olfato de gol. Completó dos pretemporadas en Font Romeu con Serra Ferrer a los mandos del Mallorca, pero no llegó a hacerse un hueco en la primera plantilla, pese a que en el Miquel Nadal se mostraba como un auténtico killer. En abril de 1991 fue convocado dos veces con el primer equipo para un partido de liga, pero no llegó a debutar y, una inoportuna lesión posterior, le privó de hacerlo en ese momento. La temporada 1991/1992 jugó cedido en el Alcoyano. Al final debutó en partido de Copa el 11 de noviembre de 1992, sustituyendo a Stosic en el descanso del partido que enfrentaba al Mallorca y al Sant Andreu. A los tres minutos de estar sobre el terreno de juego, consiguió anotar un gol, rompiendo la defensa en línea de los cuatribarrados. Acabó la temporada cedido en el Sporting Mahonés. Al dejar Mallorca volvió a su Tenerife natal, primero como jugador y luego como entrenador. En la actualidad es ayudante de Pep Lluís Martí en el banquillo del Tenerife.

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