El hombre del pelo gris
La Federación Balear de Fútbol, ahora Federación de Fútbol de les Illes Balears, celebra este fin de semana le efemérides de su centenario. Un siglo plagado de altibajos para repetir homenajes a dos de sus presidentes, Rafel Puelles y Miquel Nadal, que ya dieron nombre a dos de los campos de la institución: el aún existente al otro lado del tanatorio de Son Valentí y el antiguo campo de La Salle que estaba frente al Pisquiátrico en la calle Jesús, detrás de la grada este del Lluis Sitjar atravesando Sa Riera. Se han olvidado de quien fue durante muchísimos años el secretario inamovible y verdadero motor del organismo, el hombre del pelo gris, Sebastián Alzamora, sin el que jamás se hubiera movido un balón.
Funcionario en la delegación del Ministerio de Hacienda en horario matinal, se integraba en su despacho de la calle Berengario de Tornamira desde las tres y media o las cuatro de la tarde hasta que fuera menester. No eran tiempos de grandes oficinas ni demasiados trabajadores, la responsabilidad recaía en unos pocos porque, reconozcámoslo, quienes ostentaban la presidencia lo hacía más a título representativo que ejecutivo aunque firmaran todo documento oficial. La verdad es que hice decenas de entrevistas al secretario que recuerdo en estas sencillas líneas, y muy pocas a sus jefes, Puelles o Juan Seguí.
Alzamora, fallecido en agosto de 1990, intervino decisivamente en la supervivencia del Mallorca y el Atlético Baleares, en los que jugó en la década de los 40, durante el mandato de Pablo Porta al frente de la Federación Española. El igualmente difunto Miquel Contestí, enero 2026, lo hubiera atestiguado a modo de fedatario. No menos decisiva fue su actuación en la denuncia por intento de soborno del Mestalla al Mallorca, en estrecha colaboración con la Policía Nacional, cuyos platos rotos pagó Joan Forteza en su ingénua bondad tras la detención del entrenador Manuel de la Torre y el mensajero portador del dinero pactado en pleno Bar Cristal de la Plaza de España, en cuyos alrededores se apostaron los servidores del orden. Una operación captada por la cámara del grandísimo Tomás Monserrat y que pude redactar con pelos y señales en el diario ULTIMA HORA cual debe recogerse en su hemeroteca.
Una productora de Nova Producciones, que prepara un documental histórico pendiente de finalización y estreno en IB3 TV, me llamó hace meses para interesarse por alguna de mia narraciones rediofónicas de partidos pretéritos. Soy muy malo para estas cosas. Nunca he guardado nada. Recuerdo que Pedro Aledo y un amigo suyo que grababan los vídeos de los del Mallorca, usaban como audio alguna de mis transmisiones y el alma mater de la web, ahora rcdmallorca1916.com antes Birmingham 1916 o 1999, perdón si me equivoco, también disponía de viejas grabaciones. Pero los periodistas no somos protagonistas de la noticia, solo la contamos. Simples notarios de la actualidad como decía el admirado José María García.










