Mallorca-Valladolid: entre la verdad y la duda
Cuando el balón empieza a rodar se acaban todas las especulaciones, verdades o mentiras ajenas al terreno de juego. Lo que ocurre en el campo no se queda en el campo, porque aun es pronto para emitir juicios de algún valor. El Real Valladolid, primer visitante de Son Moix en esta temporada de expiación, solo había inscrito a quince jugadores hace dos días y viaja a Palma con veinticuatro sin saber a cuántos de los nueve restantes podrá incluir en el acta.
Al frente de la expedición pucelana figura un veterano, casi un superviviente, de los banquillos: Fran Escribá. A sus 61 años el técnico valenciano ha pasado por numerosos equipos. Llegó al Pisuerga la pasada temporada en sustitución de Almada, traspasado al Real Oviedo en plena campaña cuyo descenso no pudo evitar. Por el contrario, no sin apuros, los blanquivioletas lograron mantener la categoría.
Ronaldo barriò el Nuevo Zorrilla cual huracán del Caribe o el caballo de Atila. Dicen que allí todavía crece la hierba, pero el club trata de resurgir, sino resucitar, de las cenizas que dejó el ex futbolista brasileño tras su experiencia como empresario.
Poco más se puede escribir. Se ha deshecho de bastantes jugadores, entre ellos el ex mallorquinista Amath Ndiaye y conserva algunos veteranos como Latasa en la delantera o Cler en al lateral izquierdo de la zaga. También continúa el ex gaditano Alejo, uno de los futbolistas más cercanos al límite del reglamento si no ha cambiado modos y rutinas. Se han quedado en casa Marcos André y Juric, ninguno de los cuales forma parte de una columna vertebral que parte del guardameta Aceves, y sigue a través de David Torres, Victor Jr y Yeray o Van Duiven.
No parece que, en el bando local, Luis García Fernández, vaya a contar con los recién incorporados Josep Cerdá y Adrián Liso. El asturiano deshojará la margarita entre Mateu o Calatayud, sin que esperemos cambios respecton a Arnau Tenas, Valjent, Raíllo, Lato, Morlanes, Sergi Darder, Pablo Torre, Luvumbo y Adrían Fuentes. Faltaría llenar el hueco dejado por Jan Virgili de no surgir nuevos contratiempos como los rumores que despiertan un renovado interés del Sevilla por el capitán.
La primera designación del Comité ha recaido en el levantino Andrés Fuentes Molina, que cumple su quinta campaña en segunda división. Arbitró 22 partidos de liga durante el ejercicio anterior con una media superior a las cinco tarjetas amarillas por actuación y siete penaltis. Subió en dos años, desde los 30 cumplidos, pero de momento ahí se ha quedado. Gálvez Rascón, otro colegiado de Segunda, le auxiliará desde el VAR. A vigilar la aplicación de las nuevas normas de juego y también las del video arbitraje.














Es curioso que tanto Tomeu como tu os refiráis a Latasa como “el veterano Latasa” , cuando tiene 25 años recién cumplidos…
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