Renovar no es reestructurar
Un club de fútbol se reestructura desde su armazón, como su propia semántica sugiere. Lo de la plantilla es una renovación. Para entendernos, la empresa, su organigrama, se reconfigura; el equipo se renueva. Es evidente que el R.C.D. Mallorca SAD no ha tocado ni una coma de su entramado administrativo y social, pero si ha emprendido la transformación del plantel de jugadores.
Esta última labor es de las más difíciles y recae directamente en las direcciónes deportivas. Cambiar a medio vestuario cada año no suele producir buenos resultados porque los tiempos de adaptación a nuevos compañeros, sistemas de juego, ciudad y entendimiento se hacen largos y entrañan graves riesgos. Es lo que viene haciendo el Atlético Baleares desde hace algunos años y a la vista está su balance. También lo acaba de intentar Pablo Ortells con la incorporación de 13 futbolistas cuyo acoplamiento todavía puede tardar, con un problema añadido, las cesiones de hasta 8 de ellos induce a la sospecha de que cada verano se tenga que repetir la fórmula.
Lo ideal es acometer pequeños cambios cada temporada en torno a una base consolidada que sirva como referencia de estilo y soporte del conjunto. Así se dota y conserva la personalidad de cualquier equipo profesional que aspire a un futuro estable lejos de las altas montañas y profundos valles a los que nos tienen acostumbrados en Son Moix. Pero cuando el objetivo es la compraventa, el mercado y el beneficio rápido, no hay proyecto que resista. Lo saben los hombres que han mamado el fútbol, no aquellos que han aterrizado en él para abultar la capacidad de sus bolsillos.
Si vendes un portero por 10 millones, compras otro del mismo nivel o parecido, pero no uno de dos. Si traspasas a un delantero centro por 15, no traes a otro de tres. Si se va un centrocampista de 20, no le sustituyes con uno de cuatro. El resto lo mantienes. Hablamos de la columna vertebral señores, que esta sí se reconstruye o te caes a las primeras de cambio.













Aquí difiero un poco con Tigo Tomeu. Creo que lo que tú dices, lo hacen los clubs grandes, y el Mallorca no es un club grande. Yo siempre sueño con que el Mallorca puede ser un Leipzig, o similar. Es decir son clubes que compran jóvenes promesas cuando aún no las conoce casi nadie, y luego las vendes por millonadas. Son clubes que siempre sacan talento y ganan mucho dinero pero a la vez compiten en las mejores ligas, entran en europa y hacen buenos papeles. Se puede vender caro y comprar «barato» pero tienes que tener gente que sabe lo que hace y obviamente aquí no la tenemos…..el Villareal podría ser otro ejemplo….